Se acaban de publicar las nuevas directrices europeas para la validación del aprendizaje no formal e informal en la UE. El Proyecto BEVIN echa un vistazo e investiga.


El Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (CEDEFOP) acaba de anunciar la publicación de la nueva guía europea para la validación del aprendizaje no formal e informal (NFIL). Esta es la primera revisión y actualización de las directrices aplicadas desde el 2012 y llega en el momento en que la validación del aprendizaje no formal e informal se encuentra en un punto crítico de su historia.

Durante demasiado tiempo la UE ha mantenido una actitud indiferente en el tema de ‘hacer visible el aprendizaje’. Se han hecho intentos para involucrar a los estudiantes en el proceso de validación, pero a menudo estos procesos han sido métodos deficientes e inadecuadas. Se podría argumentar que un problema fundamental ha sido la antigüedad de algunos de los sistemas de validación involucrados. En algunos países de la UE, por ejemplo Finlandia, el sistema de validación NFIL tiene más de 20 años y mientras que en la década de los 80 estos sistemas funcionaron bien, han tenido ciertos problemas para adaptarse a la era moderna de diversas vías de aprendizaje y nuevas metodologías.

Entonces, ¿qué hay de nuevo en esta reciente revisión (2015)? El CEDEFOP afirma que “ha sido elaborada a partir de una amplia consulta con las partes interesadas regionales, nacionales e internacionales» y hay algunos puntos notables a destacar:

En primer lugar ha habido modificaciones en la «creación de un sistema de garantía de calidad». Esto significa que el proceso de validación y las herramientas utilizadas son fiables, aptas para el propósito, consistentes y probadas. Este sistema ayuda a asegurar que la calidad de la validación del aprendizaje siga siendo alta y relevante.

En segundo lugar, las directrices actualizadas de la NFIL también hacen alusión a las «condiciones» para el desarrollo y la validación del aprendizaje. El informe señala que si al alumno se le proporciona conocimiento sobre los costes, el procedimiento de validación, el apoyo disponible, los resultados y la línea de tiempo para la validación del aprendizaje, será más propenso a participar en el proceso y utilizar mejor los recursos disponibles.

Por último, la guía revisada destaca además la importancia (identificada en la edición de 2012) de asegurar la validación eficaz de aprendizaje a partir de un proceso de varios pasos interconectados que van desde la identificación de los efectos de la validación hasta la elección de las herramientas adecuadas para la validación y certificación. Aquí es donde entra el Proyecto BEVIN, a través de nuestra base de datos de herramientas eficaces ayudaremos a que este proceso de validación sea lo más eficiente posible.